Marketing para emprendedores

Sé rápido, sé audaz… Técnicas para triunfar en los negocios con el 'Speed Marketing'

¿PUEDE UNA PYME CONVERTIRSE EN UNA MARCA DE CULTO?

Posted by Fernando Montero en 19 noviembre, 2010

La mayoría de las marcas se darían con un canto en los dientes por convertirse, sencillamente, en marcas populares y colocarse, por ejemplo, en el ‘top cinco’ de las más conocidas entre su público objetivo. Esto sería para casi todos los emprendedores un logro extraordinario. Otras van más allá y, a base de tiempo y mucho Speed Marketing, consiguen llegar a ser en ‘marcas de referencia’ de sus determinados sectores.

Pero todavía cabe una vuelta de tuerca más: llegar a convertirse en una ‘marca de culto’.  Este es un nivel de prestigio superior que muy pocas consiguen, aunque no es ni mucho menos una tarea imposible. De hecho, muchas de las que hoy son consideradas como ‘marcas de culto’ fueron en su día pequeñas marcas emprendedoras: Harley Davidson, Lacoste, Sopas Campbell, Disney… ¿Cómo se consigue alcanzar estas altísimas cotas de prestigio y notoriedad? Algunas claves son las siguientes:

Crear un universo particular. Las ‘marcas de culto’ necesitan crear un mundo propio, que sólo comparten con aquéllos que integran los valores de la marca en su propia personalidad. Esos valores pueden ser desde un espíritu de ‘rebeldía’ y ‘aventura’ hasta ‘distinción’, ‘exclusividad’, ‘estatus social’, ‘perfección’… Una vez elegido un valor distintivo, todo el marketing debe encauzarse obsesivamente en esa dirección.

Fraguar una leyenda. En muchas ocasiones, el azar o una estrategia meditada han creado en torno a la marca un aura de leyenda que le da una dimensión casi mítica a la misma. A veces ni siquiera responden a la realidad, pero se extienden con una gran rapidez (como las leyendas urbanas) entre miles y miles de personas. Tal vez porque son del gusto de los consumidores, a quienes les da igual si son ciertas o no, sino que se identifican con las ideas que recrean. Ejemplos conocidos de leyendas en torno a marcas pueden ser ‘la fórmula de la Coca-Coca’ o ‘el garage en el que se creó Microsoft’.

La pura casualidad. Algunas marcas han llegado a ser de culto ni más menos que por azar. Es el caso de las ya míticas sopas Campbell. Hasta que a Andy Warhol le dio por pintar botes de sopa e incluirlos en su catálogo de pop art, Campbell era sólo una marca más en las estanterías de los supermercados norteamericanos. Desde entonces, y a partir de la muerte trágica del artista, las sopas Campbell, como toda su obra, se convirtieron en objetos de culto y veneración.

El efecto del apostolado. El éxito de determinados productos se basa en la estrategia de ‘hacer apostolado’, propugnada por Guy Kawasaki en su famoso libro Cómo volver locos a tus competidores. El punto de partida del apostolado es la defensa de una causa que convierte a los clientes en propagandistas entusiastas y apasionados de un producto. El planteamiento de Kawasaki contempla estos cuatro puntos: una causa implica una visión (puede ser una forma radicalmente diferente de cambiar drásticamente el mundo o el sueño de alguien), abarca lo más elevado (su intención es mejorar el mundo: hacerlo más bello, más ecológico, más justo…), redefine experiencias (cambia las formas de hacer las cosas) y cataliza fuertes sentimientos (una causa polariza a las personas en grupos que las aman o las odian).

Puedes leer más técnicas de marketing imaginativo en el libro SPEED MARKETING. Pincha aquí.

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