Marketing para emprendedores

Sé rápido, sé audaz… Técnicas para triunfar en los negocios con el 'Speed Marketing'

MARKETING VIRAL: LAS CROQUETAS QUE VUELVEN LOCOS A LOS U2

Posted by Fernando Montero en 19 abril, 2010

Luis Torres junto a su madre Maite Gil (Foto: El País)

(Extracto del libro SPEED MARKETING)

En el número 37 de la calle de la Madera, en el madrileño barrio de Malasaña, se encuentra la taberna Casa Julio. El pasado 1 de marzo de 2009, el diario El País le dedicaba un amplio reportaje en el que glosaba el por qué había entrado a formar parte de la leyenda musical, y que fue amplificado posteriormente por otros medios de comunicación y cientos de referencias en webs y blogs de internet. Este es un extracto de las ideas fundamentales del mismo:

Lo primero, un buen producto. “Vayan primero las cuestiones gastronómicas: las mejores croquetas de Madrid; la versión especial de la casa es una mágica combinación de queso, espinacas y pasas. Una delicia. Seis generosas croquetas, 4 euros; 12 unidades, 8 euros. Una ganga”.

Luego, la leyenda. “La historia empieza con los miembros de U2 buscando un espacio con encanto para realizar una sesión fotográfica. Era el año 2000 y el grupo se encontraba en Madrid para asistir a la entrega de los Premios Amigo. Pero antes querían hacer unas fotografías que servirían para una campaña promocional. Cuando entraron en Casa Julio lo tuvieron claro. “Les encandiló el aspecto de taberna antigua. En principio iban a estar dos horas, pero se quedaron más de cinco”, relata Luis Torres (propietario del bar). Las anécdotas se amontonan en el discurso de Luis y de su madre. Los irlandeses comieron tortilla y jamón y bebieron mucho café. El bajista, Adam Clayton, probó el café y le dijo a sus compañeros: “Está buenísimo, tomadlo”. Bono y el guitarrista, The Edge, fueron los más parlanchines. En el otro extremo, parco en palabras, se situó el batería, Larry Mullen. “Se sentó en una silla y sólo abrió la boca para comer”, relatan los propietarios. Bono incluso puso buena cara al mal tiempo. Cuando el cielo se tornó sombrío, el cantante de U2 entonó un sonoro “o sooooole mío”.

“La sesión de fotos terminó a las dos de la tarde. A esa hora, Bono y The Edge se pidieron una copa de vino. “Sólo tomaron una, pero se llevaron al hotel una botella”, informa Luis Torres. El grupo se marchó con el estómago lleno y las fotos que quería. Pero las famosas gafas de Bono se quedaron olvidadas en la taberna. Luis Torres explica: “La verdad es que las vi, pero no comenté nada al cantante. Económicamente para él no significan nada, pero me hubiese gustado tenerlas de recuerdo. A los pocos minutos, Bono regresó y las recogió”. El grupo desapareció y, desde ese momento, Casa Julio se ha convertido en lugar de peregrinación de los fans de U2”.

Seguimos con los apóstoles. “Estaba Luis, el dueño, escoba en mano, a punto de cerrar una noche cuando vio a un tipo con gorra, en la calle, mirando con curiosidad por la ventana. “Abrí la puerta”, relata Luis. “Debajo de esa gorra reconocí el rostro de Javier Bardem. Me dijo que quería conocer el bar donde habían estado U2”. El oscarizado actor escuchó la historia de Luis, se zampó unas croquetas y se fue. Miguel Ríos, Guillermo del Toro, Santiago Segura… o la actriz Elena Anaya, que, mientras le hinca el diente a una sabrosa croqueta, señala: “Vengo aquí porque mi abuela hacía las mejores croquetas del mundo. Ella ya ha muerto y éstas son parecidas. Y, claro, porque aquí estuvieron los U2”.

Y, por último, los peregrinos. “Japoneses, ingleses, franceses… se acercan a Casa Julio atraídos por la historia de U2. “Hace poco entró”, explica Luis, “un fan español y me preguntó en qué silla se sentó Bono. Yo le dije: “En una de esas cuatro”, porque no estoy muy seguro. Y me dijo, muy serio: “¿Cuánto dinero pides por ellas?”. No las vendió. A las semanas, otro fan le pidió precio por una de las mesas. El grupo pagó 300 euros por el alquiler del bar. Maite (también dueña y madre de Luis) sigue amasando croquetas. A ella le da un poco igual la música pop: “Lo que me gustan son los boleros”.

En fin, una entrañable historia y un buen ejemplo de cómo se forja un mito a golpe de azar puro y duro.

Puedes leer más técnicas de marketing imaginativo en el libro SPEED MARKETING. Pincha aquí.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: